lunes, 16 de febrero de 2015

¿QUÉ PASA CON ELLAS?




Pero bueno, ¿qué pasa con las chicas? Los recientes estudios sobre las relaciones entre jóvenes y las alarmantes estadísticas de comportamientos machistas y maltrato en la nueva generación también debería llevarnos a esa pregunta. ¿Por qué consienten que un mierdecilla que va por ahí enseñando el calzoncillo controle sus movimientos, sus relaciones, sus conversaciones? ¿Por qué no lo mandan a hacer puñetas? No será por falta de información, ni que las costumbres no hayan cambiado, ni que la tradición ya no pese como antes. La arcaica relación de sumisión que condenó a abuelas y madres a una existencia de dependencia del hombre, al arbitrio de sus gustos, deseos y caprichos, ha dejado de ser una norma. Hoy, nadie tiene derecho sobre otra persona. Y eso se sabe, se publicita insistentemente, se recuerda una y otra vez. Sin embargo, proliferan los imbéciles machitos que consideran que una chica es un objeto a capturar y poseer. Pero también abundan las jóvenes que consienten ser sometidas a la autoridad del varón, ya desde temprana edad. ¿Qué se puede hacer entonces? Esto es como lo de los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual, los peligros de las drogas y el alcohol, las imprudencias al volante.... A su disposición hay toda la información habida y por haber para que, además de libremente, puedan actuar con conocimiento. ¿Y cuáles son los resultados? La verdad, bastante desmoralizadores. Se trata de aprender para mejorar y lo suyo sería que la experiencia acumulada por las generaciones precedentes sirviera para que las posteriores evitaran caer en los mismos errores. Pero por desgracia no es así. ¿Qué se les está enseñando a esas chicas que ponen sus vidas en manos de un fulano, que voluntariamente acatan su autoridad y se ponen bajo su mando? ¿Dónde lo han aprendido? ¿Cómo puede ser que no estemos yendo a mejor en algo tan evidente y necesario? ¿Qué más hay que hacer para convencerlas de que son iguales a los hombres? Con los dramáticos ejemplos que hay casi todos los días en los noticiarios, ¿por qué no se dan cuenta y reaccionan? Es lamentable que haya tantos chavales que a pesar de todo aún no lo entiendan. Pero causa auténtica frustración e impotencia que ellas tampoco.  

Publicado en La Nueva España de las Cuencas el 14/2/2015

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