miércoles, 14 de mayo de 2014

APUNTARSE TANTOS

Este hábito de pretender apuntarse tantos constantemente acaba resultando de lo más irritante. El PP mierense lleva tiempo anclado en la estrategia de denunciar y exigir ante los medios de comunicación aquello que el equipo de Gobierno, a su entender, hace mal, que viene a ser todo. Pero es tal el entusiasmo que ponen en ello que en ocasiones terminan cayendo en la contradicción de denunciar injustas situaciones que ellos mismos contribuyeron a crear, como por ejemplo, el importe de la viñeta, completamente desmadrado y en cuyo incremento colaboraron decisivamente a través de una oportuna abstención. Bien está hacer ver que hay cosas por corregir, que se ha de mejorar. Y me parecería una estrategia del todo digna que una formación política que en un momento dado vota en un sentido, pasado el tiempo, y en vista de las consecuencias, reconsidere su postura, la explique e impulse un cambio. Pero eso de pillar una estadística y sin detenerse a hacer memoria sobre la autoría del atropello lanzarse a apuntar con el dedo, con un exclusivo propósito partidista, apesta.
El atraco de la viñeta ya ha sido denunciado en este recuadro en más de una ocasión (aproximadamente una vez al año, cada vez que llega el recibo) y nadie de ningún partido ha movido jamás un músculo. Y así la tenemos hoy, desorbitada si la ponemos en relación con la categoría del municipio y los servicios que presta. Porque entre viñetas, vados y unas cuantas milongas más cobradas a precio de oro, me parece que por el tema automovilístico a los mierenses nos están sangrando más que a muchos habitantes de municipios principales.  
Que el PP mierense denuncie estos impuestos abusivos me parece estupendo. Pero que explique por qué años atrás favoreció que se implantaran. Y, de paso, también podría apresurarse a convocar a los medios de comunicación para explicar la magnitud del recorte de la aportación estatal a la financiación de este Ayuntamiento que. además, viene obligado a reducir su deuda.

Y ya puestos a denunciar, qué mal huele lo que la piscina de Vega de Arriba. Lleva ya cinco meses cerrada. Y no entiendo cómo los usuarios se mantienen en silencio, resignados, en vez de estar dando el cante. Porque ya saben que el que no llora no mama.

Publicado en LNE de Las Cuencas el 13/05/2014

jueves, 8 de mayo de 2014

DINERO HUÉRFANO

Y cada día salta una nueva chorizada. Qué país. Como para no preguntarse de vez en cuando si es que los españoles somos mayoritariamente así, ladrones por naturaleza, y a la que tenemos oportunidad nos metemos en el bolsillo lo que no nos pertenece. Yo, en principio, creo que si ocupara un cargo de responsabilidad y por mis manos pasara un montón de dinero público, por nada del mundo lo haría. Pero eso, creo, porque no me vi en la situación, por lo que no he padecido esa tentación. Y es que son demasiados casos de corrupción, algo tan generalizado que lleva a uno a pensar de esta manera, que somos así y que si no robamos es porque no tenemos la oportunidad. Y más tratándose de dinero público, eso que parece no tener dueño. A un banco, a un gran empresario, a un deportista multimillonario, a esos no les causaríamos ningún estropicio económico. Pero lo de las arcas públicas parece distinto. Es el dinero de todos y, en consecuencia, de nadie, huérfano. Y si no es de nadie, pues trae para acá, que me lo quedo, que me viene de perlas, que si no lo desvío yo alguien con menos razones se lo va a quedar.
Es que, si esta no es la explicación válida para tanto choriceo, y suponiendo a la inversa que, si bien los españoles somos, en una inmensa mayoría, gente honrada, no disponemos de filtros y controles eficaces que impidan que los cacos accedan a puestos de responsabilidad. O sea, que para un corrupto resulta muy sencillo aproximarse a las orillas del río por el que fluye el dinero público. Fallan las inspecciones, la vigilancia y, en consecuencia, lo público se convierte en un terreno perfectamente abonado para las correrías de los amigos de lo ajeno.

Además, ¿qué ocurre cuando cae algún pájaro de éstos? ¿Acaso se devuelve la pasta distraída? Porque, al final, visto lo visto, parece que compensa la temporada en chirona - que, además, con suerte y contactos puede quedar en nada con un indulto del gobierno de turno. ¿Y si se cambiara el criterio y el tiempo de cárcel comenzara a descontarse a partir de la devolución efectiva de lo sustraído? Quién sabe; igual alguno se lo pensaría.

Publicado LNE de Las Cuencas 7/5/2014

OJOS EN EL CIELO

Por tierra, mar y aire. La DGT nos vigila como un gran hermano. Lo último, sus ojos en el cielo, con los que controla que los conductores respeten los límites de velocidad.
No habrá dinero para ambulancias, para que los dependientes perciban ayudas, para arreglar los baches, para que los pueblos no se queden sin maestros ni médicos. Para eso no hay. Para reforzar los medios sancionadores, lo que haga falta. Radares fijos, móviles, vehículos camuflados, cámaras sofisticadas, helicópteros dotados de tecnologías ultramodernas, un arsenal cada día más abundante y potente con el que achicharrar a multas.
Acabo de leer que en España circulan unos dos millones de vehículos con la ITV caducada. Y tan tranquilos. Sumen también los que no tienen seguro y resulta una hermosísima cantidad de coches que no deberían moverse y que, sin embargo, lo hacen. Una pena que los costosos radares no rastreen este tipo de infracciones. Tan sólo preocupa que te animes un poco pisando el acelerador, principalmente al paso por vías modernas, amplias, que no entrañan gran peligro. Y caes como un conejo.

Y me pregunto cuánto va a tardar la industria de componentes de automoción en desarrollar el, llamémoslo así, “cielovisor”. Si el retrovisor sirve para ver lo que sucede detrás del coche, el “cielovisor” nos permitiría saber si tenemos encima el helicóptero de la DGT que, en plan Barón Von Richthofen, se dispone a acribillarnos. Porque si ya es cansado conducir mirando a la carretera con todos sus accesorios, a las cunetas, arcenes, guardarraíles, pasos elevados y cualquier hueco en el que pueda emboscarse un radar, lo de ahora, debiendo agudizar el oído por si captamos algún zumbido mosqueante procedente de las alturas e intentar detectar a través de los cristales la presencia del dichoso artefacto, va a causar una tremenda crispación al volante y motivará no pocas distracciones. Y alguno se preguntará si no sería preferible, en semejante entorno de extrema vigilancia y control, cumplir las normas y no superar las velocidades permitidas. Más sencillo sí que sería, pero somos muchos los que crecimos haciendo caso a los sabios consejos de nuestros mayores, que nos decían: “No te conformes con el camino fácil. Esfuérzate y hallarás la recompensa”. Y en ello estamos.   

Publicado LNE de Las Cuencas 6/5/2014

viernes, 31 de enero de 2014

VALIENTES (La Nueva España 30/1/2014)



En España, el futuro a corto plazo es patrimonio exclusivo de los ladrones, si bien, a medio y, sobre todo, a largo plazo, sus legítimos propietarios siguen siendo los valientes, que desgraciadamente son muy pocos y que, además, han de superar las infinitas trabas que en este país se ponen a los emprendedores, un país que envidia de modo enfermizo el éxito ajeno obtenido en buena lid.
El sábado pasado probamos lo que sale de los fogones del nuevo Vendevinos, reorientado hacia la cocina italiana. Juan y Patri se han embarcado en la ambiciosa aventura de multiplicar por dos su negocio hostelero, abriendo en breve un nuevo local especializado en asados y manteniendo el emblemático Vendevinos en su renovada versión.
Como era de esperar, las pizzas, la pasta fresca de elaboración propia, los postres no decepcionan. Ahora, en la cocina también se habla italiano, y se nota. No teman, que Isa continúa donde estaba, y el toque de Siana sigue ahí. Y a la hora de pagar, se lleva uno la agradable impresión de que los propietarios han comprendido que el giro del negocio requiere moderación en los precios.
En los tiempos duros que corren, en medio de la espesa niebla de pesimismo que nos atenaza, en la que los agoreros y los zánganos que nada hacen y mucho quejan se hallan en su salsa, resulta admirable la determinación y el valor de los que aún confían en esta tierra y arriesgan sus ahorros en ella, que es la mejor demostración y no la de tantos que dicen pero no hacen y que, por descontado, nada apuestan de su dinero.
Conociendo el percal, seguro que abundarán los que crucen los dedos en el deseo de que Juan y Patri se estrellen. Yo desde luego lo haré justamente por lo contrario, para que triunfen en Mieres y nos pongan delante de los ojos otro ejemplo de emprendedores que alcanzan el éxito en su pueblo de toda la vida, dando un buen servicio, innovando, creando empleo. Porque si en otros lugares del mundo se consigue, no hay razón por la que a unos mierenses resulte imposible ser profetas en Mieres. Seguro que muy difícil, pero posible. Esos son los retos que sólo afrontan los valientes. Mucha suerte chicos.



martes, 2 de octubre de 2012

NADIE SABE NADA

VOLCÁN

Países de contrastada tradición democrática como Francia y Reino Unido sufren periódicamente protestas, manifestaciones e incluso algaradas. Cada cinco años, más o menos, los extrarradios humildes de las principales ciudades francesas se incendian y proliferan los disturbios. Lo mismo ha ocurrido en las afueras de Londres. Si comparásemos la sociedad con un volcán, la ciudadanía de base sería el magma, que reposa en el subsuelo, circulando ordenadamente. De vez en cuando, el aumento de la presión produce la entrada en actividad, la suelta de humos y vapores indicativos de que algo está sucediendo, avisos de que si no se libera esa presión, la violenta erupción resultará inevitable.
La parte de arriba de las sociedades, las clases dirigentes, tienen tendencia a olvidar qué y a quién representan. La proximidad al pueblo es algo siempre pasajero y éste, de vez en cuando, con aparatosas fumarolas, con sus manifestaciones y disturbios, se encarga de recordar a los de arriba sus obligaciones. No deja de ser una forma de demostración de poder.
Si la clase dirigente reacciona con inteligencia, ante esas señales de alerta actúa abriendo los oídos y escuchando las reclamaciones del pueblo para, entonces, proceder en consecuencia y aliviar la presión. Pero si los gobernantes son estúpidos y su única respuesta consiste en blindarse frente a aquellos que les otorgaron el mando, la presión se incrementará y la explosión será inevitable.
Que la gente se manifieste alrededor del Palacio del Congreso no tiene nada de particular, y menos en las circunstancias actuales. Hay millones de españoles que lo están pasando fatal y es perfectamente comprensible que alcen la voz y expresen su sufrimiento. Y más cuando están pagando la factura generada por la irresponsabilidad de la clase política. Sabemos que estas situaciones suelen ser aprovechadas por los profesionales de la agitación –muchos de ellos, hijos de papá con el riñón bien forrado, a los que jamás alcanzará la reforma laboral o la crisis del crédito- que penetran en la indignación con el propósito de utilizarla para sus fines, pero a día de hoy, si no se hace mucho ruido, los de arriba no hacen caso. Ya lo tienen ahí, a la puerta de casa. Escuchen a la gente, a su gente. Y alivien la presión.

Publicado LNE 28/09/2012