martes, 31 de enero de 2017

BEBIDA OFICIAL



Lo que son las cosas. El otro día lamentaba la falta de iniciativa política en este concejo y, acto seguido, del pleno municipal sale una de las resoluciones más audaces de los últimos años. La sidra, bebida oficial de Mieres. Fantástico. No es que seamos unos grandes productores del “líquido elemento” (para eso está Nava), pero consumirlo se nos da francamente bien. Y es que no creo que haya que tener el pueblo repleto de bodegas para declarar el tintorro bebida oficial. O el Calisay. O el Licor 43. Hombre, si me hubieran preguntado, yo creo que me habría inclinado por el gin-kas, más que nada para reivindicar Kiber como parte de la historia mierense. Cuántas penas quitó. Cuánto valor insufló. Y puestos a oficializar bebidas alcohólicas, que sea a lo grande, de cuarenta grados para arriba. Pero bueno, si ha de ser la sidra, que sea. Consumimos muchísimo más de la que producimos, como de todo lo demás, pero qué duda cabe, cómo nos ha unido, bebiéndola y desbebiéndola. Es cultura. Es patrimonio común. Es urgencia urinaria. Es amnesia temporal al mezclarla con otros derivados alcohólicos. Es todo lo que se puede desear.
Y ha de ser agradecida la muestra de sensibilidad de Somos, la nueva política al servicio del pueblo, por haber detectado la injusticia que se estaba cometiendo con la sidra. Y la positiva contribución del resto de formaciones de izquierda. El único pleno municipal que se celebra cada mes debe ser dedicado a la toma de decisiones fundamentales para este concejo, tan necesitado de impulso. El del pasado jueves es un ejemplo de lo que hay que hacer. Y la derechona, aguafiestas, abstemia y antisidrista no ha hecho sino demostrar la enorme distancia que la separa de una ciudadanía que desde hace siglos se pregunta por qué negamos a la sidra el reconocimiento que merece.
Por mi parte, sólo una petición: a ver si es posible que el formidable sidrero que preside el acceso a la plaza de Requejo eche algo de líquido dentro del vaso. Porque hay turistas que creen que la sidra se bebe del cubo. Con seguridad, a partir de ahora Mieres figurará con letras de oro…en la Sociedad Internacional de Urología. 

LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 31/1/2017  

lunes, 30 de enero de 2017

POCO SE PUEDE HACER



Qué bien. El Gobierno se muestra preocupado por el desorbitado precio de la electricidad, pero reconoce que poco se puede hacer. Tenga usted un gobierno para esto. Como no llueve, ni hace viento, ni el sol calienta como cuando calienta el sol, toca rascarse el bolsillo. Eso, a grandes rasgos, para que todo el mundo lo entienda. Que si entramos en detalles la cosa empeora mucho más. Porque los franceses tienen paradas un montón de centrales nucleares y ahora, en vez de vender a buen precio, están obligados a comprar. Y nuestros proveedores de carbón extranjero le han puesto un precio que enciende el pelo. Por eso despreciamos el carbón nacional: para depender de terceros y ceder a su extorsión. Además, el gas ha de llegar de Rusia y Argelia. ¿Cómo se te queda el cuerpo? Y los jefazos del petróleo se han puesto impertinentes y están cortando el grifo para que suba el precio del barril. Lo tenemos todo en contra. Y, además, indefensos, expuestos a tal cantidad de contingencias que mejor no pensarlo. Porque como simplemente se ponga a hacer lo que solemos denominar como “buen tiempo”, se fastidió el tinglado. Viva la borrasca. Eso sí, el Gobierno está muy satisfecho con los resultados de la liberación del sector eléctrico. No sucedió nada de lo previsto pero da igual, está contentísimo. Porque iba a haber más competencia, lo que motivaría mejores servicios y precios más bajos, todo en beneficio del ciudadano. Tururú. Nada de nada. Pero se hizo bien. Y no pregunten para quién. Ah, del sobrepeso de la factura de la luz que nada tiene que ver con el consumo de kilovatios, que supone más de la mitad del sablazo, silencio absoluto. Porque, lo dicho, poco se puede hacer. Rezar para que llueva, pero no demasiado. Y para que sople el viento, pero sin llegar a vendaval. O sea, para que haga malo, pero no malísimo. Soluciones modernas para tiempos modernos. Rajoy en estado puro, actuando como sólo sabe hacerlo él y que tan bien se le da: Quieto parao. Así ha logrado controlar su partido. Así se fue debilitando la oposición política. Y así considera que el “escándalo eléctrico” quedará diluido.   

LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 28/1/2017

jueves, 26 de enero de 2017

HACE FRÍO



Los hay que se lo toman a la tremenda. Por decir que este es un invierno de chichinabo me cayó una buena bronca de una venerable anciana. Qué mal le pareció. Que ella tiene frío y punto. Y un periódico serio no debería consentir que tan palmaria evidencia pueda ser cuestionada. Y me vi llevándome un bastonazo. Si estoy de acuerdo, señora, pero hace treinta años hacía más de todo, frío, nieve, lluvia, y ahora, por unos modestos cuatro bajo cero tocamos a rebato. ¡Pero si cuando era niño cuatro grados bajo cero era la temperatura del agua de la piscina de Boñar en agosto! Y nos bañábamos igual. Y aguantábamos dentro del agua porque el airecillo del atardecer era aún más frío. Además, por más que nos quejemos del frío no se entra en calor. Al contrario; a fuerza de repetirlo acabas estropeando el termostato corporal. Pero claro, con semejante estado de alarma, la tertulia del contenedor se vio obligada a suspender sus actividades en previsión de graves congelaciones. Y luego va el borrascón siberiano –también denominado “severiano”- y descarga en el Mediterráneo. Pues tenemos pendiente mucho que criticar. El PSOE pensando en el Mieres del futuro. Miedito me da. El PP sin nadie que piense, que ya les vale también. IU viviendo casi en exclusiva del “efecto Aníbal”, que ya huele a rancio. Y el resto, ni sabe ni contesta. Será por el frío, pero el letargo político en Mieres es serio. Y las pocas ideas que brotan proceden de los mismos cerebros de siempre, lo cual tampoco es que sea motivo de tranquilidad. Así que aguardaremos a que se recuperen los termómetros para retomar las sesiones de debate junto al contenedor. Un contenedor, por cierto, que cada día está más vacío por dentro y lleno por fuera. Se ve que al vecindario cada vez le cuesta más trabajo pisar el pedal y soltar la bolsa en el interior. No me extraña; pisar un pedal es un esfuerzo heroico. Por eso, con mayor frecuencia aparece la basura en el suelo. Añoranza del pasado. Si alguien vigilara…
Bueno, lo que les decía, que de milagro no me llevé un bastonazo en la cocorota. Así que diremos que hace frío, no vaya a ser.

LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 26/1/2017

miércoles, 25 de enero de 2017

LECCIONES DE ESPAÑOL



España es un país genial. ¡Qué reacción de indignación ante la desaparición del castellano de la página web de la Casa Blanca! Hoy escuché que incluso el PSOE va a preguntar al Gobierno qué opinión le merece este hecho tan deplorable. Debe de ser que en el Parlamento no hay nada mejor que hacer. Y notables de todos los signos políticos están manifestando su disgusto y repulsa ante este atropello –y esto no ha hecho más que empezar- de la administración Trump. Pero yo acabo de entrar en la página web del Govern de Catalunya y tampoco tengo la posibilidad de leerla en español. En inglés, sí, curiosamente. Será para que Trump pueda estar bien enterado. Y hay un montón de organismos oficiales en el territorio español para los que el castellano no existe. Ni en internet, ni en papel, ni de palabra. Nos revelamos contra las estupideces de la Casa Blanca cuando en España hacemos lo mismo. Bueno, lo mismo no: peor. Porque es como si los americanos desterraran el inglés de buena parte de su territorio. Vamos, es que la respuesta del nuevo presidente americano se la hemos puesto a huevo. ¿De qué se queja España si hace lo mismo con su idioma oficial? Y aquí no pasa nada. Además, ¿a qué viene tanto alboroto por los cambios en la política de comunicación de un país que no es el nuestro? ¿Quiénes nos creemos que somos para entrometernos de esa manera? Que sean los millones de hispanoparlantes que habitan los Estados Unidos los que fuercen a su gobierno a reconsiderar sus decisiones. 
Pero como ahora estamos de atacón en contra de Trump nos va a parecer mal absolutamente todo. Como lo de presionar para que las marcas americanas vuelvan a fabricar en suelo estadounidense. Con lo mucho que nos gusta a nosotros que las empresas españolas lo hagan todo en Asia teniendo aquí cuatro millones de parados. Ahora es China la defensora del libre comercio y la desregulación. Lo que hay que ver. 
Si el futuro de Trump se va a parecer a sus comienzos, más pronto que tarde acabará siendo víctima de sí mismo. Pero, entre tanto, tengamos cuidado con las lecciones que pretendemos dar. 

LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 25/1/2017

martes, 24 de enero de 2017

EN EL ESPEJO



Y allá, a las tantísimas de la madrugada, acodados sobre la barra del Stella, va “el Sosio” y me dice: “No bebas más, que te veo borroso”. Y fue tal la gracia que le hizo su propio comentario que se trastabilló, perdió el equilibrio y fue a caer en un hueco estrecho sobre un montón de cajas de refrescos. Despanzurrado pero sin derramar ni una sola gota de su gintonic. Genio y figura.
Y es que tenemos tendencia a ver e interpretar el mundo exclusivamente a través de nuestros ojos, aunque estemos gravemente equivocados. El Sosio pensaba que mi estado borroso tenía su causa en mí y no en él y el medio litro de ginebra que le corría por la venas. Como el conductor peligroso que insulta al resto por no saber conducir. Como el alumno al que, vaya casualidad, los profesores siempre tienen manía. Porque no acabamos de enterarnos de que buena parte de nosotros mismos es lo que reflejamos, la imagen que damos, la impresión que causamos. Todos creemos estar en posesión de la razón. Todos estamos convencidos de que el mundo que nos rodea se explica a nuestra manera, según la percepción de nuestro cerebro. Y mientras no nos abramos, ahí permaneceremos, convencidos de ser y entender del único modo posible. Y eso le ocurre también a los partidos políticos –de los que algún ejemplo muy significativo tenemos en las proximidades. En su ensimismamiento, en su unilateral visión de la vida, en su propia, exclusiva y excluyente manera de explicar el devenir de la sociedad y de su formación reside su tremendo alejamiento de la realidad. Egocentrismo puro y duro, que conduce irremediablemente a la soledad, a la incomprensión. Porque no se trata sólo de preguntarnos quiénes somos, sino también quiénes somos para los demás, cómo somos percibidos por los que tenemos delante. 
Hace un tiempo una chica me dijo que durante años no se había atrevido a hablar conmigo por considerarme un tipo distante. Nada más lejos de lo que yo pensaba de mí mismo. Pero, al final, ¿qué es lo que cuenta? Evidentemente, la opinión de la chica, que me situó frente a un espejo que yo no miraba. 


LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 24/1/2017

lunes, 23 de enero de 2017

EL FACTOR HUMANO



Ayer hice un Shazam sobre una música del programa Grand Tour -entiendo que haya gente que no entienda lo primero ni lo segundo. Hala, a meterse en internet. Cuatro intentos de identificación de esa música y cuatro resultados distintos. Y ninguno correcto. Cuánta tecnología aplicada al error. Antiguamente, cuando existían las tiendas de discos, llegabas, tarareabas y el oído experto del dueño del negocio te enfocaba hacia el cajón correspondiente. Hoy no hay nadie al otro lado del mostrador. Y lo confiamos todo al oído electrónico de un cacharro que se confunde.
Y los camioneros siguen quedando atascados en caminos vecinales por seguir fielmente las instrucciones del gps. De hecho, hace unos años me metí en un campo militar francés por hacer caso al tontón. Recto decía y recto tiré. A ciento y pico por hora se me acabó la carretera, súbitamente transformada en camino de tierra repleto de señales de peligro de muerte. El frenazo y la marcha atrás quedarían registrados en alguna cámara de video y alguien se partirá de risa regularmente. Y todo por dejar la orientación exclusivamente en manos de un aparato. No como antes, cuando a base de mapa y bajada de ventanilla se llegaba al fin del mundo.
No deberíamos olvidar que el ser humano, que, según para qué, tiene mucho de imbécil, es el inventor de las máquinas, quien las dota de “inteligencia”. Una inteligencia falible, como lo es la de sus creadores. Y que aquello que antes éramos capaces de resolver gracias a nuestro cerebro hoy lo deleguemos en la tecnología, puede hacernos aún más tontos e inútiles. 
Hay una señora que se las está viendo y deseando para demostrar a la administración pública que no está muerta. Porque la tecnología ha decidido que falleció. Y no hay manera de convencerla de lo contrario. Ni presentándose en las oficinas hecha un brazo de mar. Señora, usted está muerta. Pues aquí me tiene. Lo dice el ordenador: usted murió; y llevarle la contraria al ordenador podría originarle un serio problema. ¿Mayor que estar muerta sin estarlo? Bastante peor. Le van a caer sanciones por todas partes. ¿Desde cuándo se puede sancionar a los muertos? ¿Ve cómo está muerta? Acaba de reconocerlo. Siguiente. 


LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 21/1/2017

jueves, 19 de enero de 2017

NI INVIERNO NI NADA



El termómetro de la farmacia Madrid marca dos grados. Y el que está frente al Capitol, cinco, si bien también anuncia que son las 10:81 de la mañana, lo cual da que pensar acerca de su fiabilidad. Esta noche soñé que caía una nevada de un metro de espesor pero salgo a la calle y me encuentro con un cielo azul que me traslada a mis inviernos manchegos. Unos inviernos aburridísimos en lo climatológico, de solanera permanente y heladas nocturnas tan agudas que llegaban a reventar las cañerías. Y así día tras día. Pero que en Mieres se instale el clima mesetario no me parece bien. Porque mi madre me cuenta sus inviernos de la niñez, cuando bajaba desde Copián a pasar miedo en la academia Lastra, pisando nieve hasta media pierna, apartándose de los aleros de las casas, de los que colgaban amenazadoras agujas de hielo. Y así una semana tras otra, viendo nevar tras las ventanas. Lo de hoy es un timo. Vaya mierda de temporal siberiano que va y descarga en Alicante. Nevando en Denia. Hay que jorobarse. Aquí, ni una nube. Pero la clientela entra en las excavaciones de la oficina principal (y camino de la única) de Liberbank con cara de llegar directamente del cogollo de la Antártida. ¡Pero esto qué es! ¡Cómo es posible que se nos haya puesto la piel tan fina! Antaño, un asturiano de las Cuencas, a dos grados, salía a la calle en camisa. Y hoy viste como Amundsen. ¿Qué nos ha pasado? Mamá, por Dios, pon la calefacción. Hijo, no tengo ni gota de frío. Pues para mí que los guisantes se te van a mantener congelados aunque los dejes en el salón. Qué exagerado eres; esto es un invierno de risa. Si yo te contara. Ya me contaste; aproximadamente, un millón de veces. Hijo, además de exagerado, impertinente. Y además, necio, porque con una camisetina bien pegada al cuerpo entrarías en calor. Pero te quiero igual. Y yo, pero pon la calefacción, que se me escarcha el vino. Ay, ¿dónde quedaron los asturianos de verdad? Mamá, te dije que te quería, ¿verdad? ¡Que te pongas una camiseta! 

LA NUEVA ESPAÑA DE LAS CUENCAS 19/1/2017